Tratamiento de Aire

El aire comprimido presenta partículas en estado sólido y líquido. Para que estas partículas no pasen a los sistemas neumáticos de las fábricas, es necesario poner un correcto tratamiento de aire. Si no existe un buen tratamiento de aire, los sistemas neumáticos pueden presentar averías.

Cuando no existe tratamiento de aire en cualquier fábrica, y la tubería no está hecha de aluminio, y por el contrario, es de acero al carbón o galvanizado; los condensados harán que la tubería se vaya oxidando por dentro y ese material oxidado se arrastrara hasta llegar a los equipos neumáticos.

Se debe seleccionar el tratamiento de aire dependiendo el giro de la industria, pero en general este consta de:
Secador de aire
Filtros para partículas solidas
Filtros para partículas de aceite
Filtros centrífugos (estos ayudan a eliminar un poco más de agua)
Existen secadores refrigerativos y regenerativos. Se selecciona dependiendo la industria y el punto de rocío que se necesite.
Todo se calcula con base en el flujo dado por el o los compresores de aire.
Es muy importante considerar también que, por norma, al final del sistema de aire comprimido, no es adecuado arrojar los condensados al drenaje sin antes haber separado el agua y el aceite. Para eso existen equipos de tratamiento que ayudan a hacer dicha separación. Estos equipos conservan el aceite y lo que se arroja al drenaje es solo agua.